.

El Monasterio de Santa Rosa


Ubicado en las esquina de las calles San Pedro y Pasaje Santa Rosa, el Monasterio de Santa Rosa se fundó con religiosas dominicanas que pertenecían al Monasterio de Santa Catalina, quienes lo pusieron bajo la protección de la patrona de América y Filipinas, Santa Rosa de Lima. La primera priora fue Sor Ignacia de la Cruz Barreda.

..Desde Santa Catalina salieron religiosas, en una especie de procesión con dirección a su nueva residencia contemplativa. Pero la noche les ganó, entonces tuvieron que pernoctar en el monasterio de Santa Teresa, ubicada en la calle Melgar, de religiosas carmelitas.

Una vez en el nuevo monasterio de la ciudad, lo primero que se hizo fue la celebración de la Eucaristía y las religiosas recibieron el “alimento” espiritual, el pan y vino consagrado sobre el altar, transformado en cuerpo sangre del Señor. No existen muchos archivos sobre la ceremonia, pues las memorias impresas les fueron arrebatadas por la naturaleza, durante los terremotos de 1958 y 1960, esos que marcan hasta nuestros días su infraestructura..... (1)


En un inicio el monasterio  debió fundarse en la villa de Moquegua, según lo determinó una investigación realizada por el fallecimiento del historiador Alejandro Málaga Medina, al revisar el testamento de don José del Alcázar y Padilla, quien ante el notario Luis Ulloa, el 1 de febrero de 1710, donó lo básico para hacer realidad este Monasterio.

En el año de 1721, doña María Peñaloza testó en el mismo sentido. El obispo Juan Cavero obtuvo en 1734 una Real Cédula de su majestad para que pudiera funcionar el Monasterio. Esa Cédula fue rarificada en 1736 y en 1740 se estableció como condición de que se fundara en Arequipa.

El obispo Juan Bravo de Rivera colocó la primera piedra del Monasterio en el lugar que hoy ocupa. La obra se concluyó el 12 de junio de 1747.

Al día siguiente, cuatro religiosas pasaron del Monasterio de Santa Catalina al nuevo, que son consideradas como sus fundadoras. Desde entonces rige una condición impuesta por el Rey de España, cuando autorizó crear Santa Rosa, en la que se da preferencia a las niñas y mujeres que procedieran de la Villa de Moquegua.

El historiador Ventura Travada y Córdova, en su libro "el Suelo de Arequipa convertido en cielo", refiriéndose a la descripción del monasterio de Santa Rosa dijo: "La materia de que se fabrica este templo no tiene la fealdad de ser excedida de la obra. el arte y la materia concurren en tal proporción, que ni el arte excede a la materia , ni la materia excede a la obra; porque la arquitectura parece que solo se exhibía para el calicanto de esta ciudad, y solo el calicanto arequipense, ofreció unas veces dócil, y otras rebelde su materia a la arquitectura para que a un tiempo imprimiese en él primores su burril , o eternidades sus preceptos".

"Tiene el templo dos hermosas portadas en cuyas fachadas se excedió en prodigalidades el burril con santos labrados de preciosa talla en que se miran la puertas de igual majestad y grandeza, reforzadas de mascarones de bronce, que le dan a un tiempo fortaleza y hermosura".



El ingreso al Monasterio se realiza por una vía que antiguamente se denominaba del buen Pastor, el claustro principal es de grandes dimensiones y en algunos sitios de la construcción colonial se han levantado recintos modernos de segunda planta.

Es más pequeño que Santa Catalina y Santa Teresa y considerado como el más pobre de las tres existentes en Arequipa, en lo que se refiere a bienes y muebles, o terrenos agrícolas.

El templo de Santa Rosa está rodeada por un alto muro de sillar y recientemente se le ha reconstruido su destrozada torre y mejorado el piso. Sin embargo, aún no está abierto al público.

Su joya más importante es una espléndida custodia mayor, que se exhibe en el templo durante las grandes solemnidades. Es un hermoso ejemplar enriquecido con profusión de esmeraldas, brillantes y rubíes, cuyo eje es un fino trabajo de orfrería del siglo XVII.

Esta bella custodia recuerda por el diseño de su eje a la que poseyó la Catedral de Ayacucho, por lo que se presume que su autor debe ser algún habido orfebre de aquella región o quizá del Cuzco. No puede dejarse de mencionar un espléndido candelabro de seis brazos que también puede servir de frutero.

El Monasterio es uno de los más pobres de Arequipa, desde la construcción, este monasterio fue más pequeño que los otros dos y lo de pobres, según la religiosa, es porque nunca fueron propietarias de gran cantidad de bienes, ni de terrenos agrícolas. “Por eso la reforma agraria no perjudicó significativamente al monasterio”, comenta durante la cita también para la reflexión sobre la vida contemplativa.

Antes, cuando una mujer quería ser religiosa, debía entregar su dote al monasterio, es así que las órdenes pudieron acumular bienes que les permitían vivir de los alquileres hasta nuestros días, pero eso no ocurre en el monasterio de Santa Rosa. “Antes se estableció la recepción de dotes, pero en nuestro caso las cantidades fueron mínimas, por eso no contamos con chacras o inmuebles”

Como la pobreza se mide en cosas terrenales y necesidades insatisfechas, las religiosas, con su espíritu creativo, han sabido vivir de manera austera, pero felices de servir a Dios. La elaboración de hostias es “fuerte” y se dedica a ellas con especial cariño.

Pese a que los mejores tiempos de venta pasaron, no porque haya menos fieles que comulguen en los templos de la ciudad, sino porque existen más instituciones dedicadas a su elaboración, las hostias dominicas de Santa Rosa siguen teniendo demanda, dentro y fuera de la ciudad. 

En promedio elaboran 10 millares de pan sin levadura para la Eucaristía, además de otras 500 de mayor tamaño. Los recortes también son expendidos. De todo este trabajo, al cual se dedican las religiosas, viven hasta la actualidad.

Pero no solo con la venta de las hostias financian sus gastos básicos, sino que además preparan galletas de diferentes sabores, que tiene gran demanda entre la población. Y últimamente se sumó el yogurt.

De la caridad de la población también se vive religiosamente......(2)

Para Flora Tristán sin embargo en su descripción de los Conventos arequipeños, refiere que ......el Monasterio de Santa Rosa es considerado como uno de los Monasterios más ricos del Perú..... para su época, (Peregrinaciones de una Paria ) cosa que con los años fue decayendo. 

Hasta entonces Arequipa contaba con tres monsterios. Santa Catalina, Santa Teresa, y Santa Rosa no solo fueron recintos sagrados d el aconsagración religiosa, sino que también monopolizaron,po rmucho tiempo , la preparación de dulces , pasteles y golosinas.

El viajero Francés Paul Marcoy ( 1815-1888) llegó al Perú en la década de 1840 . en su libro : "Viaje a través de América del Sur" publicado originalmente en París en 1869, dio a conocer  sus experiencias y observaciones en Arequipa. Su testimonio ofrece una descripción de los monasterios d e la ciudad. En el destacó la especialidad que tenían cada una de las congregaciones en la preparación de golosinas ." Son estas comunidades de mujeres (decía) las que tienen el monopolio de los dulces, de los pasteles y de las piezas de repostería armadas, gloria del oficio". Con menos éxito que antes, hasta hoy mantienen esa tradición.

Cuando Marcoy  estuvo en Arequipa cada congregación tenia una especialidad, por ejemplo "Santa Rosa tiene su mazamorra al carmín, especie de papilla con el gusto de nuestros huevos rojos, que se expone durante la noche en los techos del convento, donde la helada le da cualidades particulares. Santa Catalina sobresale en la preparación de pasteles y dulces de ave a la leche de almendras, manjar blanco de la región. El Carmen (Santa Teresa) , en fin tiene parte sus buñuelos a la miel espolvoreados de pétalos de rosa y pajitas de oro, y sus imperiales , yemas de huevo batidas con azúcar en polvo y fijadas mediante un procedimiento que desconocemos".



El Monasterio de Santa Rosa fue escenario del asalto a la ciudad que protagonizaron el mariscal Ramón Castilla en marzo de 1858, y en donde  el pueblo de Arequipa se gano el apelativo de ciudad heróica a mediados del siglo XIX. este suceso marco profundamente el sentir arequipeño, la resistencia del pueblo fue tenaz y Castilla sólo pudo entrar a la ciudad acometiendo la iglesia  y bóvedas  del convento de Santa Rosa,  para lo cual invadió el convento.

Los terremotos que marcaron a la ciudad, en los años 1958 y 1960 también afectaron al monasterio dominico Santo Rosa, hasta nuestros días no se puede recuperar por completo el templo, pues existen zonas que aún están en ruinas. 



Devociones

El Niño Cabezoncito

La fundación del Monasterio de Santa Rosa fue en 1747 y no se sabe con exactitud si el niño desde sus inicios fue parte del convento, sin embargo, se sabe que en la guerra civil de 1843 las calles de Arequipa era un peligro constante por los balazos, pero algo ocurrió entonces.

Cuenta la historia de la devoción que en la torre de la iglesia de Santa Marta estaba el general Manuel Ignacio de Vivanco y su contrincante, Ramón Castilla estaba en la torre de Santa Rosa.

Los balazos iban y venían de un lado y otro, pero en medio de la pelea vieron a un niño que caminaba por los muros del monasterio y eso hizo que la balacera terminara. Se dice que ese niño salvó a las monjas de ser heridas por las balas que pasaban por doquier.

PROCESIÓN. No hay una fecha exacta que de cuenta del inicio de la procesión porque el niño siempre se practicó dentro del recinto sacro; sin embargo, pero hace unos años (6 aproximadamente) la monjas del convento Santa Rosa aceptaron sacar la imagen del templo, a pedido de una de las fieles. Ahora, cada Domingo de resurrección se realiza una pequeña procesión a la que llaman el Aurora, donde se encuentra Cristo resucitado con la Virgen María.

El Niño Cabezoncito tiene su pie sobre una calavera que simboliza el triunfo sobre la muerte. En algún momento los jóvenes acólitos de la iglesia pidieron permiso para sacar a la Virgen María y al niño fuera del templo y ambos se encuentren. Inicialmente fue algo sencillo, el Niño salía por la puerta que da hacia Santa Marta acompañado de todos los varones presentes en la misa, mientas que la virgen lo hace por la puerta de la iglesia en la calle San Pedro, acompañada por todas las damas presentes. Ambas imágenes se encuentran en la intersección de las calles y juntos, en procesión, vuelven al templo para la misa de Pascua. Posterior mente la pequeña imagen se queda en un altar para que las personas que lo fueron a ver puedan acercarse a él.

“La devoción al Niño Cabezoncito inició por la familia Bohorquez Aliaga, porque una familiar de ellos sufrió un grave accidente y estuvo a punto de perder la vida. Ellos le pidieron bastante al niño y la señora logró recuperarse y desde ahí comienza la devoción con la fiesta cada Domingo de Pascua. Esta familia se encarga de realizar la fiesta al cabezoncito”, indica Sor Isabel Cruz.

La procesión comenzó a practicarse con 10 personas , pero los integrantes de la familia Bohorquez Aliaga, Eibar Bohorquez, la Iris Aliaga y sus hijos Pedro y Hugo, además de la Sra. Dora Villafuerte, son los que hicieron que la procesión se difunda.

Con el pasar de los años, las personas asistentes a la misa se fueron haciendo devotos del niño y ahora bordean 150.

“Las personas que vienen a la misa le entregan sus intensiones, pedidos, compromisos y muchas cosas más y que dejan en el anda del Niño de la Resurrección, incluso las personas le traen ropita”, cuenta.

QUERIDO. En el Monasterio el Niño Cabezoncito es muy querido por las monjas. “Es un sentimiento muy especial porque es una imagen que tiene una historia y que a nosotras nos permite compartirla con las personas. Tenemos la satisfacción de que este niño se esta haciendo presente en el corazón de las personas haciéndole milagros o gracias, incluso le hemos hecho como un ánfora donde las personas ponen sus pedidos. Cuando llega Semana Santa ya empezamos a alistar lo para que salga en procesión y se quede los 50 días hasta Pentecostés”, sostiene la madre.

Después de la procesión el Domingo de Pascua, el Niño Cabezoncito se queda 50 días en la iglesia hasta Pentecostés donde en otra pequeña procesión el niño es devuelto al Monasterio de Santa Rosa donde las monjas lo reciben.

MILAGRO. Una de las anécdotas que se escucha más sobre el Niño Cabezoncito es la que le sucedió a doña Dora Villafuerte.

“La señora Dora fue a ver los trabajos en el segundo piso de su casa y por algún descuido se cayó y se golpeó la cabeza, la señora estaba en estado de coma en el hospital y los médicos dijeron que si se recuperaba iba a quedar en estado vegetal, los familiares le pidieron tanto al niño que al mes la Sra. Dora se recuperó. Pasó un tiempo, fue al templo a ver al niño y dijo: En mis sueños yo vi este templo y a este niño conversar con otros niños”, relató la religiosa. (3)



En el templo de Santa Rosa, El Señor de la Cena es venerado también así como la Virgen del Rosario, a la que denominan la peregrina, que fue traída por un sacerdote a Arequipa, donde la dejó por un tiempo y cada vez que intentaba recuperarla su salud se afectaba.  El religioso comprendió que la efigie quería permanecer en el monasterio  y así fue. 

El Monasterio ha sido objeto de robos de cuadros valiosos que hasta ahora no han sido recuperados pese a los esfuerzos policiales.

Fotografía: César Chicata Peralta

Fuente:

  • http://linda-arequipa.com/el-arte-en-arequipa/arquitectura-arequipena/monaterio-de-santa-rosa/#sthash.GXxefLFw.dpuf
  • (1) (2) Mary Quispe T. http://elpueblo.com.pe/noticia/especiales/santa-rosa-el-monasterio-mas-pobre
  • (3)Wilfredo Dueñas. http://diariocorreo.pe/edicion/arequipa/semana-santa-la-devocion-al-querido-nino-cabezoncito-743849/

La Viudita


Muy popular es en Arequipa la historieta contemporánea que vas a leer; y para no dejar resquicio á críticos de calderilla y de escaleras abajo, te prevengo que bautizare' a los dos principales personajes con nombre distinto del que tuvieron. Por los años de 1834 no se hablaba en Arequipa de otra cosa que de la Viudita, y contábanse acerca de ella cuentos espeluznadores. La viudita era la pesadilla de la ciudad entera. Era el caso que, vecino al hospital de San Juan de Dios, había un chiribitil conocido por el de profanáis ó sitio donde se exponían por doce horas los cadáveres de los fallecidos en el santo asilo. 

I

Desde tiempo inmemorial veíase allí siempre un ataúd alumbrado por cuatro cirios, y los transeúntes nocturnos echaban una limosna en el cepillo, ó murmuraban un padre nuestro y una avemaría por el alma del difunto.

Pero en 1834 empezó a correr el rumor de que después de las diez de la noche salía del cuartito de los muertos un bulto vestido de negro, el cual bulto, que tenía forma femenina, se presentaba armado con una linterna sorda cada vez que sentía pasos varoniles por la calle. Añadían que, como quien practica un reconocimiento, hacía reflejar la luz sobre el rostro del transeúnte, y luego volvía muy tranquilamente a esconderse en el de profundis.



Con esta noticia, confirmada por el testimonio de varios ciudadanos a quienes la viuda hiciera el coco, nadie se sentía ya con hígados para pasar por San Juan de Dios después del toque de queda.

Hubo más. Un buen hombre, llamado D. Valentín Quesada, con agravio de su nombre de pila que lo comprometía a ser valiente, casi murió del susto. ¡Ayúdenmela a querer!

En vano la autoridad dispuso la captura del fantasma, pues no encontró subalternos con coraje para dar cumplimiento al superior mandato.

Los de la ronda no se aproximaban ni á la esquina del hospital, y cada mañana inventaban una mentira para disculparse ante su jefe, como la de que la viuda se les había vuelto humo entre las manos ú otra paparrucha semejante. Y con esto el terror del vecindario iba en aumento.




Al fin, el general D. Antonio Gutiérrez de La-Fuente, que era el prefecto del departamento, decidió no valerse de policíacos embusteros y cobardones, sino habérselas personalmente con la viuda. Embozóse una noche en su capa y se encaminó a San Juan de Dios. Faltábanle pocos pasos para llegar al umbral del mortuorio, cuando se le presentó el fantasma y le inundó el rostro con la luz de la linterna.


El general La-Fuente amartilló una pistola, y avanzando sobre la viuda le gritó:

— ¡Ríndete ó hago fuego!

El alma en pena se atortoló, y corrió a refugiarse en el ataúd alumbrado por los cuatro cirios.

Su señoría penetró en el mortuorio y echó la zarpa al fantasma, quien cayó de rodillas, y arrojando un rebocillo que le servía de antifaz, exclamó:

—¡Por Dios, señor general! ¡Sálveme usted!

El general La-Fuente, que tuvo en poco al alma del otro mundo, tuvo en mucho al alma de este mundo sublunar. ¡La viudita era era una lindísima muchacha!

—¡Caramba!—dijo para sí La-Fuente.—Si tan preciosas como ésta son todas las ánimas benditas del purgatorio, mándeme Dios allá de guarnición por el tiempo que sea servido.—Y luego añadió alzando la voz:— Tranquilícese, niña; apóyese en mi brazo, y véngase conmigo á la prefectura.

II

Hildebrando Béjar era el don Juan Tenorio de Arequipa. Como el burlador de Sevilla, tenía a gala engatusar muchachas y hacerse el orejón cuando éstas, con buen derecho, le exigían el cumplimiento de sus promesas y juramentos. Él decía:

«Cuando quiera el Dios del cielo
que caiga Corpus en martes,
entonces, juro y rejuro,
será cuando yo me case.»


Víctima del calavera fue, entre otras, la bellísima Irene, tenida hasta el momento en que sucumbió a la tentación de morder la manzana por honestísima - y esquiva doncella.

Desdeñada por Su libertino doctor y agotados por ella ruegos, lágrimas y demás recursos del caso, decidió vengarse asesinando al autor de su deshonra. Y armada de un puñal, se puso en acecho a dos cuadras de una casa donde Hildebrando menudeaba a la sazón sus visitas nocturnas, escogiendo para acechadero el de profanáis del hospital.

Pero fuese misterioso presentimiento ó casualidad, Hildebrando dió en rodear camino para no pasar por San Juan de Dios.

Descubierta, al fin, como hemos referido, por el prefecto La-Fuente, Irene le confió su secreto; y a tal punto llegó el general a interesarse por la desventura de la joven, que hizo venir a su presencia a Hildebrando, y no sabemos si con razones ó amenazas obtuvo que el seductor se aviniese a reparar el mal causado.

Ocho días más tarde Irene é Hildebrando recibían la solemne bendición sacramental.

Está visto que sobre la tierra, habiendo hembra y varón de por medio, todo, hasta las apariciones de almas en pena, remata en matrimonio, que es el más cómodo y socorrido de los remates para un novelista.

Tradiciones Peruanas. Ricardo Palma

El Primer Monumento a Bolognesi en Arequipa.

Antigua postal de 1903, que muestra al parque Bolognesi. 

Como punto de partida  tenemos que remontarnos a la infausta guerra    del pacífico, la guerra en la cual nacieron los  primeros héroes de   la etapa republicana de nuestra nación. El Coronel Francisco Bolognesi fue el héroe de una de esas batallas,  entregando su vida por la patria un 7 de Junio de 1880 junto con sus valerosos soldados.

La niñez de Bolognesi si transcurrió en la casona familiar ubicada en la calle Sucre, donde nació su madre Juana Cervantes de Bolognesi. Una mujer emprendedora que casó en Arequipa con el músico italiano Andrés Bolognesi. Se dedicó al comercio y tuvo tienda a la calle, en otra casa suya ubicada en la esquina de las calles Villalba y Puente Bolognesi ( Puente Viejo). Este lugar y la calle mercaderes fueron los centros comerciales más importantes en aquella época.(1)


Bolognesi vivió mucho tiempo en Arequipa, y fue un  vecino de está ciudad, por lo que tuvo mucha aceptación entre los comerciantes locales.

El propio coronel al emitir sus declaraciones personales :  primero al ingresar al ejército , segundo al solicitar su ingreso a la logia "Virtud y Unión N°3" y tercero al ofrecer sus importantes servicios en la declaración de la Guerra a España, en 1865. jamás pensó en poner en duda su amor por la tierra mistiana.

Pocas madres como la señora Juna Cervantes, habrían soportado seguramente la duras pruebas del infortunio al saber que su hijo había caído  pelando por su patria. 


Es por eso que después de está trágica noticia que enluto a nuestra nación y a nuestra ciudad, después de la guerra se formó el "Club Bolognesi" el 28 de julio de 1889, dicho club en el año de 1896 ya había acordado por intermedio de su Presidente el Señor Juan Ramón Delgado , según acta la importante y patriótica fiesta de colocación de la primera piedra (1)  de un monumento el cual sería elaborado en Europa en mármol de carrara y que sería solventado tanto por el club mediante un óbolo por parte del pueblo arequipeño, estos fondos fueron conseguidos y finalmente el monumento fue inaugurado el 28 de julio a las doce del día del año de Nuestro Señor de  1897 , como número central de las fiestas patrias de ese año.

(1) En la colocación de la primera piedra que se llevó a cabo a medio día del año 1897  los discursos estuvieron a cargo del señor Prefecto, doctor Alejandro López de Romaña, el Señor Gobernador Eclesiástico, doctor Nicanor Porcel, el Señor alcalde, doctor Álcazar,( en ese momento alcalde interino) y el Señor Ramon Delgado, Presidente del "Club Bolognesi".


El día de la Inauguración (crónica del diario el Deber)


Recorte del Suplemto del diario Arequipa Al Día, Historia de Arequipa de Guillermo Galdos Rodríguez  edición 2000



28 de Julio

La aurora de este día de luz,remedo de la que alumbró los campos de Junín y Ayacucho, fue saludada con el repique general de las campanas y la entonación del Himno Patrio por las escuelas municipales de varones, frente al local del municipio.

Los alumnos de los planteles que dirigen los señores Martínez , Rodríguez, Ballón se presentaron uniformados y en actitud militar.

Antes realizóse la procesión de estandartes a la que asistieron el Honorable Concejo y los miembros del Comité de las fiestas siempre con el entusiasmo empleado desde la víspera.

Los portales y las puertas de muchas casas amanecieron ataviadas con cortinajes y otros adornos que nos abastenemos de detallar, por la premura del tiempo de que disponemos.

Lo cierto es que las calles principales ostentaron profusión de banderitas, mejor es decir que la ciudad fue vestida de gala,para que nuestra narración y para que nuestra frase sea completa.

Nos parece que Arequipa se sentía orgullosa de verse exhornada con los atavíos de una diosa de la libertad.

Sentiría secretos  estremecimientos de guerra invencible y de heroína de la leyenda espartana; con coraje de altiva leona o con generosidades de madre que perdona y ama.

A las once de la mañana nuestras autoridades y corporaciones  oficiales diéronse cita en la iglesia Catedral, para asistir a la solemne misa de gracias al todopoderoso que celebró en el aniversario LXXVI de nuestra independencia nacional.

Pronunció la oración gratulatoria el religioso R.P. fray Daniel Delgado, evocando recuerdos llenos de gloria y también tristes por la cautividad d e nuestras hermanas del Sur.

Las fuerzas militares formaron en la plaza principal de gran parada a ordenes del señor Coronel Rodríguez.

A la una de la tarde la misma comitiva se dirigió al parque "Bolognesi" a dar más realce a la inauguración del monumento del héroe de Arica cuyo busto el cincel del artista ha perpetuado sobre una columna de mármol,para que en él lean las venideras generaciones la página inmortal del martirio y del holocausto en aras de la patria.

El señor Alcalde doctor Ramirez Broussais, al comenzar la significativa ceremonia pronuncio su discurso.

Concurrencia mucha asistió al referido parque. que se le vio bien adornado,particularmente el sitio donde se colocó el monumento sobre el que se formo un pabellón vistoso

Al pie de él vióse un precioso cuadro alegórico pintado al oleo en el que se veía la imagen de la patria en actitud desolada, llorando sobre el morro legendario, envuelta en el manto bicolor y entre negras brumas y tintes de tempestad.

Sentimos mucho no conocer el nombre del autor para darlo a la estampa.

La banda del Ayacucho ejecutó algunas piezas musicales con la maestría acostumbrada. (2)


Medalla conmemorativa.



Al comienzo el busto estuvo ubicado en el parque Bolognesi, hoy parque Duhamel, luego se trasladó al museo Histórico Municipal de Arequipa. Uno de los primeros bustos del héroe de Arica estuvo en este antiguo parque y está hecho de mármol de Carrara , hoy se encuentra en el museo histórico municipal , posteriormente otro monumento mas grande se erigió en el mismo lugar , pero fue trasladado hacia la avenida Bolognesi en Yanahuara .




Fotografía de 1909

Fotografía de 1912

Fotografía de : 1935


Una corona de flores de sencillo reverbero (Anecdota) . 1905

Para asistir a la inaguración del monumento a Francisco Bolognesi Cervantes en la ciudad de Lima, viajaron de nuestra ciudad: Ismael Cáceres Bolognesi, nieto del inmortal coronel, la delegación oficial del concejo provincial (Jose Montesinos, Mariano N. Valcarcel e Issac Recavarren) y una delegación del Centro Social Obrero (Santiago Mostajo, Cayetano Arenas , Felipe Vargas y Emilio Chaves) como el invitado principal d e la inaguración capitalina era el general argentino Roque Saenz Peña,quien fuera compañero de Bolognesi en la epopeya del Morro, las delegaciones arequipeñas llevaron a obsequiar : un diploma de la sociedad d e vencedores d e Tarapaca y un a medalla mandada a confeccionar por el concejo Provincial y que tenía el escudo de Arequipa en un lado y en el otro una bandera formada con brillantes y rubies. Al centro de un nutrido programa d e varios días de duración, el monumento limeño se inaguró con toda pompa el 5 de noviembre de 1905 y lógicamente los fastos capitalinos trascendieron a provincias . 

En Arequipa no solo se envió delegaciones sino el mismo día que Lima se realizó una ceremonia patriótica en el parque Bolognesi con concurrencia escolar militar y de la ciudadanía que se esforzaban con sencillez orgullosa y provinciana ser un reverbero digno del boato capitalino. Sólo una cosa pudo envidiar el monumento y ceremonia capitalinos del monumento y ceremonia arequipeños: que uno de los aparatos florales al pie del Bolognesi mistiano fue puesto por Margarita Bolognesi viuda de Cáceres hija del coronel y vecina de la ciudad .. de Arequipa . Fuente :" TEXAO" Fue en el Parque Bolognesi donde se ubico una de las mas hermosas glorietas de la ciudad lamentablemente esta ya no existe .(3)


Margarita Bolognesi

Busto del Coronel Bolognesi en el Museo histórico Municipal de Arequipa.





Fuentes: 

(1) Mario Rommel Arce . Plazas y Parques de Arequipa
(2)Diario El Deber 30 de julio de 1897
(3)Juan Guillermo Carpio Muñoz. Texao Tomo II 

La Academia Lauretana



Habiendo fracasado en dos oportunidades, principalmente, el anhelo de Arequipa por contar con una Universidad: la primera, al recesarse, por falta de recursos, la de Santo Domingo; y la segunda, al no haberse podido superar las dificultades para su establecimiento, años después, cuando ofreció el capital para su sostenimiento el Dr. Juan M. Moscoso y Peralta, seguido de otros empeñosos propulsores, surgió, en 1821, en la mente del Síndico del Ayuntamiento Dr. Evaristo Gómez Sánchez, la idea de que, por lo menos, se crease una Academia Superior de Ciencias y Artes, en esta ciudad. 

El momento no podía ser más oportuno para solicitarla a dicha Corporación, ya que, por entonces, regía la Constitución de 1812, a cuyo amparo ésta había nacido, y la cual disponía el establecimiento de escuelas de primeras letras, en todos los pueblos, así como el de universidades y otros establecimientos de instrucción; y se había dado por las Cortes el Decreto de 8 de Junio de 1813, que mandaba establecer sociedades de amigos del país en todas las capitales de provincias.

 INSTALACION.

La petición suplicatoria de Gómez fue, pues, aceptada sin ninguna resistencia, el 19 de Abril de 1821, con cargo a recabarse la aprobación del Virrey; pero como la comunicación con éste era, por entonces, propiamente imposible, por la guerra con San Martín, optó el Ayuntamiento por instalarla, sin ese previo requisito, el 10 de Diciembre de dicho año, dejando, para mejor oportunidad, el dirigirse nuevamente a La Serna. Se escogió dicha fecha por celebrarse, en ella, la fiesta de la Virgen de Loreto, declarada patrona de la Academia, y de la cual derivó su nombre. El lucido programa que se preparó digno de rememorarse por su esplendidez y delicadeza, fue anunciado por bando y convites, impresos en la primera imprenta que tuvo Arequipa, de don Jacinto Ibáñez, con los cuales ésta se estrenó. Comenzó el 9, en que se abrió, con llave de oro, la Sala que le destinó el Ayuntamiento o Cabildo en su local, y de ella fue sacada, procesionalmente, bajo un gran parasol, la Virgen patrona, para ser colocada, entre el Libro de la Constitución y el Acta de la Fundación de la Academia, en un rico dosel, del cual pendía una colgadura de terciopelo carmesí, con las armas de Arequipa, bordadas con oro y plata, en la galería que miraba a la Plaza (Portal de la Municipalidad) .

Vuelta la concurrencia a la Casa Consistorial, hubo recitaciones, derroche de mistura y entrega de bellos ramilletes por gráciles señoritas, vestidas regiamente de musas, coronadas de laurel y rosas, a los asistentes. 

Todo el día repicaron las campanas, y en la noche, las torres y casas fueron iluminadas. El Cabildo lucía grandes ceras de castilla, en candelabros y lámparas de plata. Coros de música actuaron en la galería de la plaza, y, en ésta, se quemaron vistosos fuegos artificiales. El día 10 se realizó la “función eclesiástico académica”, presidida por el Gral. Ramírez, con júbilo aún más desbordante, pues, como se anota en su historia, “todo cooperó al intento”, en el templo auxiliar de Santiago (Compañía), “prevenido y magníficamente adornado" y lleno “de un lucido y respetable concurso”. Se celebró solemne misa. El Sermón lo predicó el R. P. José de Maldonado, primer pico de oro religioso de esos días y el Discurso de Orden corrió a cargo de Evaristo Gómez Sánchez. 

Celebrándose “diarios cabildos, hasta dar la últitima mano a su perfección”, el Ayuntamiento acordó, el 19 de dicho mes, el plan y designaciones de los miembros de la Academia. El Excmo. Juan Ramírez de Orozco, Caballero Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel la Católica y de las militares de San Fernando y San Hermenegildo, Tte. Gral. de los Ejércitos Reales y, en ese momento, con categoría de Virrey en Arequipa, fue proclamado Protector de la Academia y los seis principales jefes de su Ejército, socios de honor; distinciones éstas que halagaron profundamente al fiero vencedor de Umachiri, obligándolo a agradecer en los términos más finos y acomedidos. 

Como patrono fundador se consideró el propio Ayuntamiento. Como académicos natos fueron nominados el Jefe Político, el Sr. Obis po y principales autoridades religiosas, Rector del Seminario, jueces de Letras. Decano de los abogados y Proto—Médico de la ciudad. Y como académicos de número, el Cabildo designó a 25 personalidades, para que éstos después eligiesen a otras 25. El Ayuntamiento proporcionó, en su propia casa, el local y aulas que requería la Academia, ofreció dotarla de un anfiteatro y la subvencionó con 5 mil pesos al año, para su sostenimiento. 

APROBACION.

Observado al expediente por La Serna, por falta de las Constituciones de la Academia, el Ayuntamiento se apresuró a discutir y aprobar las confeccionadas por Evaristo Gómez Sánchez, y, remitido de nuevo, aquél otorgó la aprobación respectiva, con cargo de dar cuenta a S. M., para su ratificación y, alabando "el celo y espíritu público de quienes la promovieron”, pidió la foja de servicios y méritos de Gómez Sánchez, para recomendarlo al Rey (Decreto de 13 de Setiembre de dicho año). Al llegar la respectiva comunicación a Arequipa, el Cabildo la anunció con solemne bando, y su Presidente Lavalle, en su oficio de agradecimiento, le decía a la Serna: "Feliz el Perú confiado a la protección de usted, y particularmente feliz Arequipa, que, cuando otras provincias gimen bajo los horrores de Marte, disfruta ella con el apasionante reyno de Minerva”. 

SOCIOS.

Uno de sus primeros actos fue convocar a los 25 socios de número que el mismo Cuerpo designó, y que fueron:

Intendente Crnl. Lavalle, Brigadier Pío Tristán, Crnl. José Menaut, Mateo Cosío, Andrés Eguiluz, Mariano Cornejo, Manuel Centeno, Francisco de P. Gonzáles Vigil, Manuel Rivero Besoaín, José M. Corbacho, RR. PP. Remigio del Valle (dominico), Bernabé Locumberri y Juan G. Valdivia (mercedarios) y José Maldonado (franciscano), José Fernández Dávila, Juan M. Vargas, Rafael E. Barriga, José M. Adriazola, Fernando Arce y Fierro, Matías Agois, Tadeo Chávez, José Rey de Castro, Manuel Amat y L., Juan de Dios Salazar y Andrés Martínez; y, reunidos éstos, eligieron ellos mismos, a los otros 25, que fueron Evaristo Gómez Sánchez, Manuel Cayetano de Loyo, M. José de la Llosa y B., Isidro Guillén, Manuel José Ureta, Ignacio Noboa, Manuel A. Cuadros, Vicente León, Mariano Larrea, R. P. Claudio Capas, Rafael Guillén, Manuel C. Morales, Mauricio Vélez. R. P. Pedro Montesinos, José M. Pino, Santiago García, Manuel José Martínez, Agustín Gala, R. P. Pedro López, Mariano Blas de la Fuente, José L. Gómez Sánchez, Eusebio Nieto, R. P. Pablo Arrísueño, Pedro Barriga y Juan M. Somocurcio (1)

Salvando algunos nombres, como Zámacola, y otros, no comprendidos, por estar ausentes, pero que después fueron incorporados, como Francisco Javier Luna Pizarro, puede afirmarse que estos 50 socios eran las personalidades más destacadas, especialmente en el plano intelectual, con que contaba Arequipa, en esos momentos, y de los cuales 3 eran militares y 20, religiosos y, según lo que aparece de las actas, 25 eran doctores y 5 licenciados. Cómo se ve que, por aquella época, la ilustración brillaba especialmente en la Iglesia. Como Presidente fue elegido el Crnl. Juan B. Lavalle, Jefe político y Comandante Gral. de la Provincia, Caballero de la Orden de Alcántara; VicePresidente, el Brigadier Pío Tristán; Conciliarios, Evaristo Gómez Sánchez y Manuel Centeno; Secretario, Manuel Amat; Bedel y Maestro de Ceremonias, Santiago García; y Prosecretario, Baltazar Núñez. El 10 de Diciembre de dicho año, se repitió la misma ceremonia del año anterior, y el Discurso de Orden lo pronunció J. M Corbacho. 

Francisco Javier Luna Pizarro

(1).—Cornejo, Rivero, Morales, Cuadros, León, Gala, los Guillén, Vélez, Pino, Martínez, López, Arrisueño y de La Fuente renunciaron después (sesión del 26 de Mayo de 1823). Cuadros se reincorporo, y Salazar, tras fecundo ejercicio, fue separado, por sus ataques a la Academia. 


CONSTITUCIONES.

Sus Constituciones tienen un verdadero sentido de sabiduría y ponderación y su redacción es clara y precisa, sin el alambicamiento de la época. Según tal Carta, la Academia estaba instituida “para promover, por cuantos medios estén a su arbitrio y facultad, el adelantamiento de las ciencias y artes, en la provincia y de mejorar la educación científica, política y moral de la juventud” y también para “discutir proyectos de la beneficencia pública". Sus socios eran natos (para honrar y proteger a la Academia); honorarios de mérito (designados por cualidades o servicios distinguidos) y de número y ejercicio (cuerpo activo y operante). 

El socio de número tenía que ser “católico, apostólico, romano, vecino o residente en la ciudad, profesar alguna ciencia o arte, aprendidos por principios fundamentales de Facultad”, acreditar buena conducta, jurar defender la religión católica y el misterio de la Imaculada Concepción y vivir y morir dentro de la Iglesia. Y estaba obligado a sostener —por lo menos una vez al año— una disertación científica o literaria, la cual daba lugar a objeciones y debate entre los socios. Los conciliarios definían, con el Presidente, los casos en que no fuese necesaria la votación de todo el Cuerpo. La insignia de los socios era una medalla ovalada, con la Virgen de Loreto, en relieve, circundada de rosas, la que, en su anverso, ostentaba un volcán humeante, y la del Presidente, una llave de oro. En categoría inferior a la de socio existía la de asociado, para los “eximios en algún arte u oficio mecánico" (1)

(1).—Tal título fue otorgado, el 24 de Noviembre de 1825, a Pedro Jiménez y a Jacinto Ibáñez, “por sus progresos en la música y en la maquinaria” respectivamente.  

ACTUACION. 

En una época como la colonial, tan cerrada a la divulgación cultural, en la que —fuera del colegio— sólo se escuchaba la catequización religiosa, bien puede comprenderse con qué ansiedad acudirían los alumnos a las aulas de la Academia (abiertas para todos sin restricción); con qué interés consultarían los estudiosos, en su pública Biblioteca; y con qué curiosidad asistiría el pueblo a sus actuaciones. Fue nada menos que en la Academia donde Arequipa llegó a conocer a varios de sus futuros conductores. Ahí llegó a apreciar, en su excepcional valía, al eminente Evaristo Gómez Sánchez, verdadera alma del Instituto, por ser su apasionado forjador, su asesor permanente y su defensor más empeñoso (1).

 Ahí pudo admirar al genial tribuno Andrés Martínez, “cuya fogosidad de sentimientos y carácter impetuoso de su grandiosa elocuencia”, llevaba a pensar en Mirabeau, según la autorizada palabra de su contemporáneo, el prócer Pedro José Bustamante (2), ya escuchándolo recitar (el 6 de Junio de 1823), por más de dos horas, su clásico "Elogio del Obispo Chávez de la Rosa", que arrancó el más fervoroso aplauso del inmenso concurso, que llenó la Iglesia de la Compañía; ya exaltando a la Libertad o saludando a Bolívar, en las actuaciones realizadas, tras la victoria de Ayacucho o por el Ayuntamiento, a la llegada de éste; ya sosteniendo su célebre polémica con el R. P. Pedro Montesinos, en varias sesiones y que terminó con el triunfo de Martínez (3). 



(1).—Gómez Sánchez nació en Arequipa el 26 de Oct. de 1776 y murió en Lima el 23 de Agosto de 1841.

Fue, en nuestra ciudad Juez de Derecho. Arequipa le eligió su Diputado en 1826 y 1827. Igualmente, como su Senador, para los Congresos de 1829, 1831 y 1832.

Fue Consejero de Estado en el primer Gobierno de Gamarra.

Radicado en Lima, y habiéndose declarado a favor de la Confederación, fue elegido Diputado por dicha circunscripción a la Asamblea de Fluaura, de la que fue elegido, a su vez, su Presidente.
Fue Vocal de la Corte Suprema y Vocal del Tribunal de los 7 Jueces.

Refiriéndose a su labor en la Academia Lauretana, dice su consocio el Deán Valdivia: "Es imposible imaginar lo que él hizo en favor de la Academia y de cada uno de los jóvenes de ella. Rico como era, gastaba en la Academia y en lo que necesitaban los jóvenes con tanta liberalidad, tanto amor y tanto gusto que difícilmente un buen padre se portaría mejor con sus hijos (“Fragm. para la H. de Arequipa").

Figura en la "Galería de Arequipeños Ilustres , por acuerdo del Municipio.

(2) .—Anales Universitarios, tomo II, Pág. 161.
(3) La polémica la provocó el P. Montesinos, al censurar la proposición
de Martínez de que “La Divinidad de las Escrituras nos consta por la razón", en un examen de Ética.


En la Academia se afirmó también la fama, de Juan G. Valdivia, tanto a través de su labor docente, como por sus disertaciones públicas, de las que se recordaba, especialmente, la que sostuvo acerca del Gobierno Democrático Popular y, sobre todo, la del 14 de Mayo de 1827, impugnando el celibato eclesiástico, que provocó la más grande conmoción social. "El celibato clerical o no clerical, sostenía Valdivia, no está mandado en las escrituras y no le asiste el derecho divino que se le supone... Y las leyes eclesiásticas que lo prescriben no deben ser irrevocables... Yo reprendo a los hombres que no tienen valor para tocar esta materia... Invito, pués, a los literatos que se encarguen del asunto, yo no puedo hacer más que ofrecerme y ser la primera víctima en beneficio de la humanidad” (1).


Ahí se descorrió el genio científico de Juan de Dios Salazar, con sus disertaciones y presentación de su tratado de Trigonometría.



En la Academia templaron también sus armas: José María Corbacho, figura de gran relieve, por sus doctas intervenciones y su afamado patriotismo; Mnl. Amat y León, 1er. Secretario y después Presidente de la Academia, y a cuya pluma se debe la bella narración histórica de ésta; Tadeo Chávez (expósito del Orfelinato), profesor de Filosofía, quien, en 1823, presentó a su alumno Antonio Benavides, para que disertase sobre el revolucionario tema "La Soberanía reside esencialmente en la Nación”; y José L. Gómez Sánchez, el gran jurista y catedrático de varios Derechos.

Una institución como ésta, en la que se enseñaba cursos prohibidos por el Rey para el Seminario y se debatía sobre materias delicadas y espinosas, como la soberanía popular, la autoridad de los gobiernos representativos y los diezmos eclesiásticos y que dio Vuelo a las ideas liberales en pro de la Independencia (2), tuvo que despertar, como despertó, la reacción, en su contra, de los sectores conservadores y fidelistas de la ciudad. No habiéndose atrevido éstos a atacarla frontalmente, entre tanto rigió el régimen constitucionalista, lo hicieron tan pronto como se dio a conocer el real Dec. de 1° de Oct. de 1823, aboliendo la Carta de 1812.

Como resultado del nuevo orden, se eligió un Ayuntamiento absolutista, el que arrojó de su local a la Academia, le suprimió la partida para su sostenimiento y organizó, en su contra, un expediente, acusándola ante el Virrey de peligrosa y subversiva.

El Provisor del Obispado, el Cabildo Eclesiástico, el Rector del Seminario y los Prelados conventuales se solidarizaron con el Ayuntamiento y la acusaron, además, de hereje.


(1) .—La disertación le valió a Valdivia que el Obispó lo mandase instruir un sumario y que condenase sus ideas. Indoblegable en su actitud, aquél sólo se retractó de ellas, muchos años después, cuando su corazón cansado de la guerra y la política, se entregó de lleno a la Iglesia, pronunciando su célebre sermón de la Iglesia de S. Camilo.


Refutándole, disertó, anteriormente, el Dr. Mnl. Amat y L. en la Academia, defendiendo, el celibato, según las respectivas actas.
La disertación de Valdivia se conserva en el Archivo “Mostajo" de la U.
de S. Agustín.

(2) .—En las actas de sus sesiones, los académicos se mostraban muy cautos. Sus impugnaciones al orden existente han sido divulgados especialmente por Juan G. Valdivia y Francisco García Calderón.


“Para defenderse contra tantas acusaciones, dice su socio Valdivia, con su verbo castrense, que ya anunciaba al futuro guerrillero, se nombraron: a José M. Corbacho, para contestar y batir al Cabildo; a Santiago García, para defender la causa suscitada por el Provisor; a José L. Gómez Sánchez, para contestar y batir al Regente de S. Francisco; a Tadeo Chávez, para contestar y batir al Rector del Seminario y Regente de La Merced; a don Evaristo Gómez y J. Gualberto Valdivia, para revisar y arreglar las defensas que se hicieran y darles el curso conveniente” (1).



Y, a su vez, don Pío Tristán, en representación de la Academia,se dirigió al Virrey, levantando los carqos. La Serna, dando muestras de un espíritu superior, se negó a decretar, de facto, la muerte de la Academia, respondiendo, desde Yucay, que "el Virrey actual del Perú por nada ni por nadie varía su marcha de la senda de la razón y de la justicia” y que no podía existir “sujeto alguno que interpele mi extensiva voluntad para el sostén de la Academia y que sólo ésta la revocaría si hay motivos fundados para ello” (comunicación de 29 de abril de 1824), por todo lo que, después de visto el primer expediente, mandó seguir juicio contradictorio. Sólo la Batalla de Ayacucho puso término a la contienda.

La Academia cumplió exitosamente con su labor docente desde 1821 has ta 1827, en que cesó ésta con la creación del Colegio de la Independencia y la Universidad, a cuyos centros pasaron a servir distinguidos miembros de aquélla.

Las cátedras que servía la Academia, según sus Constituciones, eran la de Escritorio, para preparar buenos cartularios y pendolistas, hábiles en Caligrafía, Ortografía, Aritmética y labores de Comercio; las de Filosofía, Derecho Natural, Civil y de Gentes, Medicina y Cirugía, Derecho Canónico, Bellas Artes, Religión y Lenguas extranjeras. Posteriormente se crearon otras más.

Los estudios que en ella se hacían sólo alcanzaron validez legal, al darse los Decretos de 26 de Noviembre de 1826 y de 21 de Mayo de 1827, por el Consejo de Gobierno (ratificados por la ley de 11 de Enero de 1828). Según sus disposiciones, sus certificados podían suplir al título de Bachiller en Abogacía y Medicina.

Desde 1827 decayó la labor que venía realizando como Ateneo, a base de las disertaciones de sus socios, pues éstas se cumplían rara vez.

Desde 1846 su única actividad quedó circunscrita al sostenimiento de una Academia dé práctica Forense, para lo que fue autorizada por ley.

Sus rentas, que las readquirió en 1825, las volvió a perder en 1827.

(1) .—Ibídem. 



Genio mecánico y relojero, introductor de la imprenta en Arequipa, estrenada con la impresión de las invitaciones para la inauguración de la Academia Lauretana (9/12/1821), y de la cual salieron los volantes y proclamas patrióticos, los primeros periódicos ("La Primavera de Arequipa y “La Estrella de Ayacucho") y obras de nuestros intelectuales. Honrando sus méritos, la Academia lo hizo su miembro “asociado", la posteridad lo ha proclamado como el “Gútemberg arequipeño” y el Municipio dio ingreso a su retrato, ofrendado por la Soc. Patriótica de Artesanos, en 1901, en la "Galería de Arequipeños Ilustres".




Último local de la academia Laureta en el atrio de San Agustín

Al fundarse el Colegio de Abogados, en 1911, quedó totalmente extinguida la Academia, pasando a aquél, junto con su local (en el atrio de San Agustín), los libros de su archivo (1).

Así transcurrió la vida de este célebre instituto que, en su tiempo, ofició como una verdadera universidad: no calcada al estilo medioeval (escolástica y dogmática), sino orientada al espíritu moderno (investigadora, polemista y, hasta cierto punto, liberal y revolucionaria).

Su liberalismo quedó de manifiesto, singularmente, al haberse emancipado de los prejuicios de la época, en cuanto a raza y clase social. En contraste con lo que, al respecto, establecían otras instituciones, como el Colegio de Abogados de Lima, para la aceptación de sus miembros, en la Academia las puertas estuvieron abiertas para todos, con excepción única de los ateos y disidentes del credo católico.


(1).—El primer libro de Actas y el retrato del fundador de la Academia se encuentran en el Archivo Histórico Municipal. El segundo Libro lo conserva el Convento de San Francisco. Su biblioteca pasó al Colegio de la Independencia y los legajos de sus disertaciones existen en la Sala "Medina” de la Biblioteca de Santiago, a donde fueron llevados por el Ejército Chileno, que ocupó Arequipa en 1883.


Habiendo resultado el Colegio de Abogados verdadero sucesor de la Academia, por razones de función, especialmente, el Gobierno le ha reconocido tal carácter (1), haciendo así honor a la demanda del Foro Nacional, según acuerdo adoptado por éste en el 3er. Congreso de Abogados, realizado en Arequipa, en 1961  (2).


(1) .—Dec. Ley 18056.


CONSIDERANDO: Que el 10 de Diciembre de 1821 fue instalada en Arequipa la Academia Lauretana, en cuya formación y desarrollo tuvieron los abogados destacada actuación en el fomento de las ciencias y artes, al servicio de la educación científica, política y moral de la juventud y, especialmente, de la práctica forense. 

Que desde su fundación, el Colegio de Abogados de Arequipa continúa la labor de la extinguida Academia, dirigiendo la práctica forense de los estudiantes de Derecho del Distrito Judicial, siendo así su legítimo sucesor y, por lo tanto, con derecho a ostentar tal título.
En uso de las facultades de que está investido; y con el voto aprobatorio del Consejo de Ministros; Ha dado el Decreto Ley siguiente:
Artículo Unico.— Declárase al Colegio de Abogados de Arequipa, sucesor de la Academia Lauretana.
Dado en la casa de Gobierno en Lima, a 18 de Dic. de 1969.
(2) .—A propuesta del autor de esta obra

Fuente:
Arequipa, en el paso de la Colonia a la República. Guillermo Zegarra Meneses.



Los Bomberos Arequipeños


Hace 103 años Arequipa vio nacer a una institución formada por gente virtuosa, que tuvo como común denominador servir al prójimo bajo un sagrado lema: "cuando una vida está en peligro el sacrificio es un deber". Es la Compañía de Bomberos Voluntarios Arequipa N° 19. que fuera fundada el 22 de agosto de 1914,  inicialmente como Compañia de Bomberos N° 1 , motivada por tres grandes incendios que calaron hondo en la conciencia de sus fundadores, ofreciendo una alternativa de respuesta rápida y organizada a los grandes fuegos destructores.

El primer gran incendio se produjo en los almacenes  de propiedad de Leonardo A. Espinoza. el 27 de setiembre de 1911, en el local ubicado en la esquina de las calles Santo Domingo y Perú, ardió durante 20 horas continuas ante la mirada atónita de la población, pese a los esfuerzos de hombres y soldados, quienes con baldes en mano no pudieron sofocar este voraz incendio: quedando sólo cenizas, con las consecuentes pérdidas económicas.


El 27 de noviembre de 1913. se produjo otro fuerte incendio en la empresa Porcella en la calle del Teatro, actualmente calle General Morán. 



Pero la causa definitiva para la creación de una Compañía de Bomberos en Arequipa, se dió cuando se produjo un incendio en este mismo año. en la casa particular de Guillermo Brain y de Félix Caballero, ubicada en la calle Bulevard Parra, al cual acudieron numerosas personas, entre ellos., Guillermo Crosby - descendiente de familia de bomberos e integrante de la Compañía de Bomberos Internacional N° 7 de Lima, el propio Guillermo Brain, que había sido bombero en Iquique y Mollendo, y Tim Smith bombero también en Iquique y otras Compañías de Chile. Aquellos señores, con otras muy destacadas personalidades de Arequipa, dirigidos por el entusiasta Guillermo Crosby., se dieron a la ardua tarea de fundar esta Compañía de Bomberos Voluntarios, nombrándose distintas comisiones y sesionando en el local de la Cámara de Comercio de Arequipa, que cedió sus instalaciones.

Guillermo Crosby Tizón.



De esta manera, al calor de un entusiasmo contagiante, el 22 de agosto de 1914 se asentó el acta de fundación de la Compañía de Bomberos Voluntarios Arequipa N° 1. con la firma de 85 destacados ciudadanos.


 La Compañía Arequipa se erigió como un monumento viviente para todos aquellos dignos y respetables señores, por cuanto sus esfuerzos y preocupaciones no fueron vanos y hoy la Compañía subsiste altiva, pujante y prestigiosa. Se nombró una comisión presidida por José Eguren. la misma que cumplió una activa labor realizando gestiones para conseguir fondos, materiales y el local. Con fecha 20 de setiembre de 1914 se conformó el primer Directorio Técnico con las siguientes personas: Guillermo Crosby Tizón. Tim Smith. Adolfo Velando O'Phelan. Juan Eguren. Manuel Yabar Dávlla. Jorge Alberto Llosa. Guillermo Braln. Eduardo Crosby.



El primer local alquilado estuvo ubicado donde hoy se levanta el edificio de la Beneficencia Pública, en la esquina de Piérola y Santo Domingo. Se compró a la Internacional N° 7 una bomba a vapor y un gallo con mil pies de manguera. También se contó con pequeñas escalas y baldes, aportados por la colectividad y amigos que contribuían económicamente para el sostenimiento de la Compañía.

Guillermo Brain fue el Segundo Comandante de la Compañía, siendo sucedido por Juan Eguren. 

El trabajo exigía mejorar el equipo, por lo que recibieron dos motobombas a vapor que resultaron muy pesadas e inoperativas ya que era muy difícil el traslado de éstas en caballos, por lo que se desistió de su uso. Posteriormente se incrementó el material con dos camiones Ford modelo T. que se acondicionaron para el servicio. Estos vehículos muchas veces fueron halando las bombas a donde la emergencia los llevara, otras veces fueron los mismos bomberos, quienes haciendo gala de fortaleza, conducían las bombas a tracción humana, ante la temporal inoperatividad de los camiones. Alejandro Von Der Heyde. donó una motobomba de marca Magirus la cual estaba montada sobre chasis con ruedas de madera. Posteriormente se montó la bomba sobre un camión Ford Modelo T., instalándose más tarde sobre un camión la escala extensible de madera, de marca y modelo Merryweather; este carro fue bautizado con el nombre de Guillermo Brain.


En 1934. resultó elegido Comandante de la Compañía Luis Kaemena Weis. quien se mantuvo en el cargo hasta el año 1972.

En 1939 la Compañía adquirió dos camiones marca Diamont que fueron bautizados con el nombre de Arequipa y Kaemena. Años más tarde se compró una autobomba Ward La France. con fondos de la Ley 12526 y con el apoyo económico de la ciudadanía. Esta autobomba prestó valiosos servicios a la Compañía por largos periodos, mientras que los vehículos Diamont fueron reemplazados en 1972 por dos camiones Dodge D-300. a los que se les acondicionó una carrocería para el transporte de personal y equipo de rescate, los mismos que actualmente siguen prestando servicio.

El 16 de agosto de 1947. se inauguró el local propio de la Compañía ubicado en la calle Bolívar N° 120. construido con el esfuerzo de todos los bomberos de entonces que ayudaron a levantarlo en duras faenas dominicales. Los constructores del nuevo cuartel fueron los mismos bomberos de la Compañía y. como recuerdo imperecedero dejaron pintado en la primera viga que sostiene el techo de la sala de máquinas el lema de la Compañía: “cuando una vida esta en peligro el sacrificio es un deber”. De inmediato se realizó el traslado de las máquinas y material contra incendio, entre ellos, una vieja sirena y una gran campana que fuera donada por el Ferrocarril del Sur del Perú, y que fueron instaladas en la cúspide de la torre metálica traída desde la ciudad de Juliaca. La Municipalidad de Arequipa, en el año 1957 otorgó a la Compañía el título de Benemérita La presencia de la Compañía de Bomberos Voluntarios Arequipa N° 19 en la colectividad está profundamente arraigada y forma parte de la historia misma de la ciudad. Ha desarrollado acciones en las que el bombero arequipeño ha demostrado su valor y su gran espíritu de servicio, puesto a prueba en los grandes siniestros y calamidades que han azotado Arequipa.



El 13 de junio de 1950. como consecuencia de la sangrienta represión del ejército, por una huelga en el Colegio Independencia, se produjo un levantamiento cívico en la ciudad, que enfrentó a la población con el ejército y dejó a la ciudad en un tremendo caos político y social. En aquellas circunstancias, los únicos capaces de hacerse acreedores a la confianza y al respeto popular fueron los bomberos de la Arequipa, quienes tomaron el control de la ciudad.

En 1953. durante una huelga policial, nuevamente fueron llamados a tomar el control, evitando desmanes y dirigiendo el tránsito. Asimismo, dentro de otras acciones relevantes se puede enumerar entre algunas, el trabajo de salvataje y rescate, como la extinción de incendios en los terremotos que azotaron Arequipa en los años 1958.1960 y 1979.


La atención de emergencias con motivo de las fuertes precipitaciones pluviales, de incidencia casi anual: los grandes incendios de Arequipa, como los de la Mueblería Hidalgo y Arrieta, el de la fábrica de confecciones de cuero de Pedro P. Diaz. de los teatros Olimpo y Paramount. de la Negociación Sur Peruana, de la Tienda Gibson. de la Ferretería La Nacional, de los depósitos y almacenes del Consorcio Majes (MACON), del Depósito de Cajas de Cartón de Gloria S.A; la explosión de la fábrica de mechas en Tiabaya; el derrumbe de una pared en un edificio en construcción para parqueo de vehículos en la Calle San José, cobrando 13 víctimas y la caída del avión de Faucett que dejó 120 muertos. 


El Comandante Luis A. Kaemena Weis fue. sin lugar a dudas, el más destacado y recordado jefe que haya tenido la Compañía de Bomberos Arequipa N° 19. pues su nombre está íntimamente ligado a la gallardía y pujanza que caracterizan a la ciudad blanca. Por eso alguien afirmó acertadamente: ‘‘hablar del Comandante Kaemena es hablar de Arequipa".

Kaemena perteneció a esa pléyade de hombres ilustres que forjaron el espíritu arequipeño en sus más diversas manifestaciones, por tanto, es considerado como uno de los símbolos más representativos de abnegación y sacrificio al servicio de la sociedad arequipeña.

El Comandante Luis A. Kaemena Weis ingresó a las filas de su amada Arequipa N° 1 el 18 de agosto de 1915. casi a un año de fundada la Compañía. Desempeñó todos los cargos dentro de su Compañía hasta llegar a ser el Comandante Activo desde 1934 hasta 1972. vale decir, durante 38 años consecutivos.

Desempeñó también por varios años el cargo de comandante general del Cuerpo de Bomberos Sur Peruano, acumulando 45 años de servicio. Destacada actuación le cupo al Comandante Luis A. Kaemena dirigiendo a sus bomberos el 13 de enero de 1960 cuando un devastador terremoto azotó la ciudad de Arequipa y gran parte del sur peruano, causando cuantiosos destrozos materiales y gran pérdida de vidas humanas. En vida fue honrado por su Compañía con todos los premios que establecían sus estatutos, tanto por años de servicio, por asistencia y/o actos importantes. El Concejo Provincial de Arequipa lo distinguió con la Medalla de Plata de la Ciudad. Este ilustre voluntario falleció en su Arequipa natal el 25 de mayo de 1985.

Durante el devastador terremoto de 1960. la Compañía Arequipa, cumpliendo el dictado que emanaba de la conciencia de sus integrantes, prestó su valioso apoyo recorriendo las calles para atender víctimas y trasladarlas al Hospital Goyeneche. sofocando los amagos e incendios que producían los corto circuito, rescatando personas atrapadas en sus viviendas destrozadas y distribuyendo con su autobomba agua potable en Miraflores. Cerro Colorado y Mariano Melgar.



El señor Alvaro Suclla Miranda, bombero de la 19, en un desfile, fotografia de:  Luis Antonio Alvaro Suclla Lazo


Cabe señalar también que uno de los estatutos y Reglamentos internos de servicio más completos y mejor estructurados para Compañías de bomberos, lo tuvo la Arequipa N° 1. Fueron preparados en el año 1940 por el Capitán J. E. Osorio Franco durante la gestión del Comandante Luis A. Kaemena. Lo normado en aquel estatuto y reglamento interno de servicio, fue tomado del estatuto original hecho por Guillermo Crosby Tizón. Este Reglamento fue elaborado a imagen y semejanza del estatuto y reglamento interno de servicio de la Compañía Internacional N° 7 de Lima: habida cuenta que Guillermo Crosby Tizón, fundador de la Arequipa era hijo del fundador de la Compañía Internacional de Lima. Francisco Lewis Crosby. Es mas. el diseño y arquitectura del cuartel de la calle Bolívar tenia gran parecido con el cuartel de la Internacional de la calle Argandoña de Lima.

La clásica poza de cemento para el lavado de las mangueras, la elevada torre metálica para el secado de las “mangas”, hasta el escudo de ambas Compañías y otros usos y costumbres del servicio tiene gran similitud. Por ello, se puede afirmar sin lugar a dudas que la Compañía Arequipa 19 es hija de la Compañía Internacional 14 de la ciudad de Lima. 


Nassry Salomón Bendeck

Nassry Salomón Bendeck, es otro ilustre Jefe de Bomberos arequipeño. Ingresó a la Compañía de Bomberos Arequipa el 24 de julio de 1950. habiendo desempeñado los cargos de Sargento. Teniente de Máquinas, de Mangas. Tesorero y Capitán. En el año 1976. el Comandante Nassry Salomón fue nombrado Jefe de Area de la III Región del CGBVP. con ascenso al grado de Brigadier Mayor CBR cargo que desempeñó hasta el año 1980 en que fue designado Comandante de la III Región de Arequipa del CGBVP y luego Inspector Regional hasta 1982. En agosto de 1985. fue nombrado Jefe de la Vil Jefatura Departamental de Arequipa, cargo que retuvo hasta 1998. Curiosamente, el Comandante Nassry Salomón Bendeck nunca desempeñó el cargo de Comandante Activo de su Compañía. AJ cumplir 50° años de servidos, el Comando Nacional del CGBVP lo homenajeó en su sede central de Lima, otorgándole la condecoración por Servicios Distinguidos.


El Brigadier Mayor CBP Nassry Salomón Bendeck pasó a la situación de retiro por mandato de la Ley N° 27067 del CGBVP en ceremonia pública realizada en Lima el 13 de febrero de 1989. Recibió la Condecoración Dios, Patria Humanidad de manos del comandante general del CGBVP Brigadier General CBP Víctor Potestá Bastante.

Actualmente el Brigadier Mayor CBP Nassry Salomón Bendeck desempeña el cargo de Asesor de la Alta Dirección del CGBVP y Presidente del Consejo Departamental de Disciplina de Arequipa. El Comandante Nassry Salomón Bendeck es ingeniero químico de profesión, habiendo desempeñado importantes cátedras en la Universidad Nacional de San Agustín en Arequipa. Ha sido también fundador del 'Automóvil Club de Arequipa". Durante su larga trayectoria al frente del bomberismo arequipeño. fue galardonado por la Honorable Municipalidad de Arequipa, con sendos Diplomas de Honor y Medallas de Plata y de Oro el 15 de agosto de los años 1977,1987 y 1997.

El 23 de setiembre de 1997. fue declarado huésped ilustre de la ciudad de Camaná por el Concejo Provincial. Igualmente, la Municipalidad de Paucarpata, en sesión solemne por el 174° aniversario de creación del distrito le otorgó Diploma y Medalla de Oro del distrito de Paucarpata. En resumen, este probo y ejemplar ciudadano, todo un ejemplo a seguir, supo traducir con hechos durante 50 años esa hermosa frase de los bomberos arequipeños: “cuando una vida está en peligro el sacrificio es un deber”.

Foto: Diario Correo

En el año 1994. el Comando Nacional del CGBVP entregó a la Arequipa dos de los vehículos donados por el Japón: una autobomba marca Isuzu con tanque para 250 galones de agua y una motobomba marca Isuzu: ambas equipadas, que tuvieron que ser acondicionadas para el sistema de las conexiones usadas en nuestro medio. La autobomba Isuzu fue asignada posteriormente a la unidad B-78. para mejorar su capacidad de operación.

En el año 1995. el Comando Nacional asignó una ambulancia marca Toyota a esta Compañía, la que actualmente cuenta con un equipo médico para trabajos de soporte vital básico. En 1998. fue donada por el Gobierno Alemán una escala telescópica de marca Magirus Deutz. con escala de 31 metros de largo. La primera de su tipo en nuestro medio, que permitió repotenciar la capacidad de respuesta y realizar trabajos en edificios altos por encima de los 10 pisos. En este mismo año se recibió un importante donativo de la organización Bomberos Unidos Sin Fronteras de España, que consistió en equipos de rescate, médico, contraincendios y materiales peligrosos.



Por primera vez, el 5 de diciembre de 1999 en Arequipa se realizó una muestra retrospectiva gráfica de materiales y equipos, desde la fecha de su fundación hasta nuestros días en una histórica y colonial casona de ciudad.




COMANDANTES DE LA COMPAÑIA AREQUIPA N° 19 DESDE SU FUNDACIÓN EL 22 DE AGOSTO DE 1914


1914
1916
Comandante
Guillermo Crosby Tizón
1917
1923
Comandante
Guillermo Brain
1924
1926
Comandante
José Eguren
1927
1930
Comandante
Guillermo Brain
1934
1972
Comandante
Luis Kaemena Weiss
1973
1975
Brigadier
Benjamín Villavicencio 0.
1976
1977
Brigadier
Carlos Puertas Mejia
1978
1981
Brigadier
Godofredo Rodríguez Ancleta
1982
1985
Brigadier
Miguel Rodríguez Montoya
1986
1986
Brigadier
Julio López Cabrera
1986
1990
Brigadier
Francisco Cuba Gallegos
1991
1992
Capitán
Alonso Vargas Melgar
1992
1993
Brigadier
Julio López Cabrera
1993
1997
Capitán
Gustavo Galdós Montenegro
1998
1998
Capitán
Guillermo Zúñiga Rendón
1999
2000
Teniente
Edgar Salomón Castañeda

Actualmente, dos compañías importantes en Arequipa llevan el nombre de dos ilustres personajes, La compañía "Guillermo Crosby Tizón" N° 78  fundada el 5 de agosto de 1989, que   ha surgido como una de las principales compañías de Arequipa siendo reconocida a nivel local y a nivel nacional por la capacidad y empeño de su personal y la Compañía de Bomberos "Luis Kaemena Weiss" Nº 77 fundada un 30 de mayo de 1987.





Fuente:

Historia de los Bomberos Voluntarios del Perú al cierre del Milenio.
Diario El Deber 1911; 1913; 1914.

loading...
loading...